
Entrelazamos las almas perdidos en el tiempo y espacio jugamos a hacer el amor en las penumbras de tu cuarto. Rozamos nuestros labios hasta el cansancio del alba, donde ya no se escucha el llanto de lo que fue, sino que se vive la calidez de lo que es. Rozamos nuestros labios hasta el hartazgo, hasta la última gota de pasión. El tiempo pasa, la noche se hace día, los días se hacen años, y tras los años, tu y yo, aquí aun nos encontramos... ya no nos rozamos ni nos engañamos, hoy nos besamos y nos amamos.

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